Los terremotos son fenómenos naturales impredecibles. Según la enciclopedia libre Wikipedia, se producen cuando chocan dos placas tectónicas y liberan energía en el curso de una reorganización brusca de materiales al superar el estado de equilibrio mecánico.
Se originan por desprendimientos de rocas, hundimientos de cavernas, variaciones en la presión atmosférica y variaciones volcánicas.
Se propaga mediante ondas longitudinales, transversales y superficiales, cuyas velocidades se miden en kilómetros por segundo.
En un período de 35 años (1963-1998), se originaron 358,214 terremotos de mayor o menor intensidad. La historia registra que el terremoto más fuerte (9.6 grados en la escala de Richter) ocurrido en el mundo sucedió en la comunidad de Valdivia, en Chile, en 1960.
El Centro de Información Nacional sobre Sismos de Perú, ha planteado que en el mundo se registran 35 sismos por día, y que el promedio anual se sitúa entre 12 mil y 14 mil movimientos.
Osiris de León, de la Academia de Ciencias de República Dominicana, ha planteado que en los últimos 448 años (1562-2010), el país ha sido afectado por seis importantes movimientos sísmicos, el último de los cuales ocurrió en el año 1946.
Esto significa que la isla Hispaniola y de manera especial la región Septentrional es de alto riesgo sísmico.
Como ejemplo, el 2 de diciembre de 1562, las ciudades de Santiago y La Vega fueron prácticamente destruidas por un terremoto.
En 1904, Samaná y Sánchez experimentaron más de veinte movimientos sísmicos.
Y en 1910, el terremoto del 11 de mayo estremeció la isla causando grandes daños en la región sur.
Vivimos en un país de frecuente y elevada actividad sísmica.
Es necesario reforzar la construcción de edificios, tomando en cuenta el comportamiento de los movimientos sísmicos.
Hoy contamos con mecanismos que permiten el correcto análisis estructural y dinámico para proteger los edificios de los terremotos.
Es cierto que los costos se incrementan, pero salvamos vidas y propiedades.
Escuchemos a los expertos, como el estadounidense Bill McCann, que ha planteado entre otras cosas, la elaboración de un mapa de peligro sísmico, y hagamos un plan.
Fuente: El Caribe







